Supongo que habréis notado la ausencia de viñetas de
ROBLOG entre los meses de Febrero y Marzo de este año, la culpa es de este bicho…

Gracias a un maravilloso ataque de locura, me vi forzado a última hora a interrumpir tanto el proyecto largo que ando preparando desde hace meses como la tira de
ROBLOG. Una idea nueva (si si ya lo sé, mil guardadas en
stand by y se me ocurre liarme con esta) me hizo trabajar a todo trapo para lograr llegar a tiempo al Saló del
cómic de
Barna.
No sabía como saldría, ni si me daría tiempo ni si quedaría bien, pero al final quedé satisfecho y algunos de los lectores que ya la han “viajado” han quedado muy contentos. Yo sentía mucho pánico ante la idea de tratar de superar a los CANCIONES SIN MÚSICA sobre todo la historia “esa” del segundo volumen que es mi favorita y de la que no debéis hablar ni hacer
spoilers para no estropear la sorpresa ni revelar detalles (hay gente que aún no la ha leído). así que al final decidí presionarme de otra manera (paciencia que todo llegará) e hice este
tebeito.

¿sabéis esos tebeos antiguos de grapa? Pero esos antiguos de verdad….los de la
postguerra, aquellos que
Pablito leía en el hogar de Auxilio Social….El cachorro, Roberto
Alcázar, hazañas bélicas, el guerrero del antifaz…..hechos en un formato crisis apaisado….no sé, la cosa es que me puse a investigar esos formatos viejos…..como se disponían las viñetas, como quedaban los dibujos dentro y que es lo que se podía hacer con algo así…..El mismísimo Carlos
Giménez había intentado sin mucho éxito trabajar en ese formato para una serie de cuadernos de
Dani futuro y por ejemplo 300 de
Miller había sido un experimento interesante que ya traía mucho de
Steranko atrás….pero a pesar de que había logrado un magistral ejercicio narrativo, sentía que algunos momentos cumbres (que si están bien contados en la película) se perdían entre
viñetitas innecesarias, lo contrario que le pasaba al
Outland de
Steranko que se perdía entre
viñetotas.
Me parecía muy interesante lo que
narrativamente se podía hacer en ese formato. Así que la idea pues fue explotar en 32 páginas todo tipo de combinaciones de viñetas aprovechando esa doble página “panorámica” que se formaba al abrir el tebeo. Así fue como surgió en tiempo
record esta pequeña novela concentrada en la que se critica al sistema y a la sociedad materialista actual en la que vivimos a través de los ojos del Tete (un villano de tantos de los que hay hoy día).
La estructura narrativa es lineal y progresiva y está diseñada para que el lector no pueda apartar la vista durante todo el trayecto. Debido a sus contenidos fuertes y explícitos, me
vi en la necesidad de hacer que los personajes fuesen
Funny Animals para evitar
malinterpretaciones “racistas” y porque si esta historia la cuentas con personas no te pega tan duro como si la cuentas con
animalitos....
El resultado es esta fábula despiadada, apocalíptica y moderna en la que aquí podéis ver una pequeña muestra....